En sus tres gradas de 220, 180 y 160 metros de longitud cada una, pueden construirse tanto buques militares, desde destructores de gran porte hasta lanchas rápidas, buques mercantes, marítimos y fluviales hasta 80.000 TN. de porte bruto, además de construcciones offshore y plataformas de todo tipo. Esta capacidad de trabajo y planificación, se comprueba con la  construcción de los cinco buques graneleros para una empresa extranjera de 27.000 TN de porte bruto (PB) llevadas a cabo en esta planta industrial, como así también en el inicio de la construcción  del segundo buque productero “Juana Azurduy” de 47.000 TN para la empresa PDVSA de la República Bolivariana de Venezuela y la serie de buques para la Armada Argentina que se construirán en el Astillero Río Santiago. El proceso de construcción naval comprende una serie de etapas fundamentales, las cuales se ven proyectadas y llevados a cabo a través de las instalaciones, máquinas y herramientas que posee el Astillero y que demuestran su capacidad productiva.